L.C.D.A.

octubre 27, 2006

Todo lo que siempre quiso saber sobre los blogs pero no se atrevía a preguntar

Filed under: General — tale0 @ 6:02 pm

 

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Reproducido y reproducible con permiso del autor http://www.mauroentrialgo.com

octubre 12, 2006

Blue Boys

Filed under: Rabia — tale0 @ 10:50 am

  

¿QUE HAY DETRÁS DE UN CHOLLO?
 
 
 
Hace poco uno de mis hermanos regresó después de una estancia en Dhaka, la capital de Bangladesh.
 


Banglades
h es sin duda el país menos próspero de toda Asia. No suele figurar como destino turístico en los folletos de las agencias de viajes. Ya hace muchos años se decía que “si de verdad quieres saber lo que es la miseria, no debes ir a Calcuta, donde debes de ir es a Dhaka”. Parece que pasados los años esa frase no sólo sigue estando vigente, sino probablemente encierra todavía mucha más verdad.
 
Bangladesh se constituyó como una nación independiente en 1971 tras una sangrienta lucha por separarse de Pakistán. Hubo episodios de espeluznantes masacres o genocidios (que no conozco demasiado la diferencia entre esos horrores) de civiles bengalíes por parte del ejército pakistaní. Apagadas ya las notas de los conciertos de ayuda organizados por Ravi Shankar y su amigo Georges Harrison, queda un país con una población que supera los 140 millones de personas encerrada en una superficie similar a la de Grecia, situado en el delta de los ríos Brahmaputra, Ganges y Meghna. El terreno, si bien es inmensamente fértil, es también una fuente de problemas por la falta de salubridad y foco de enfermedades así como por lo propenso que es a las inundaciones . La renta per cápita es inferior a los 2.000 dólares anuales.
 

Me hablaba mi hermano del infierno que supone estar un tiempo en Dhaka, especialmente en la temporada calurosa y seca de antes del monzón, incluso para un privilegiado occidental con la posibilidad de acceder eventualmente a la isla de confort que proporciona un hotel minimamente acondicionado. Me hablaba del desorden y la corrupción generalizadas. De la contaminación omnipresente (hasta el agua embotellada tiene presentes restos de arsénico, o sea que es imposible librarse ni que se tenga dinero). De las enfermedades. De la explotación infantil.
 
Y me habló también de los niños azules. 
Los llamados niños azules son niños obreros que trabajan normalmente en las numerosas pequeñas industrias de transformación del aluminio. El polvo de aluminio que respiran durante toda su jornada se acumula en sus pulmones impidiendo una correcta oxigenación. Esta falta de oxígeno (hipoxia) provoca una coloración azulada característica en los labios y la piel que les da precisamente su nombre de niños azules. Se calcula que en la zona hay más de medio millón de menores de 15 años (el 10% de la población infantil) trabajando en condiciones adversas para su salud, sin protección legal o reglamentaria alguna. La mayoría de estos niños no llegan a alcanzar la edad adulta. 
Este es el final de la cadena. 
Porque a esta cadena la empezamos nosotros mismos cuando en nuestras sociedades nos lanzamos permanentemente a la búsqueda del mejor precio, de la tienda donde es más barato comprar lo mismo, a la búsqueda de los chollos. 
Este comportamiento, que es por otra parte lógico y lícito, genera una presión sobre los distribuidores que es trasladado en cadena a fabricantes y proveedores en búsqueda de la manera más barata de producir. Y la manera más barata es irse allá donde menos cueste la mano de obra y donde menos trabas medioambientales pongan.
La mecánica inflexible del capitalismo en su búsqueda de la eficiencia económica produce esto: desplazamiento de la producción allá donde más barato sea realizarla sin importar el coste social que eso suponga.
Al mismo tiempo que crea precariedad, desocupación y "mileurismo" en los propios lugares de consumo.
Todo ello alimentado por una legión de consumidores empeñados y obligados a estirar al máximo posible sus fuentes de ingresos.  
Y aquí empiezan las contradicciones al observar un mundo que no entiendo, y que seguramente tampoco pretende ser entendido. 
Como consumidor, como ciudadano y como actor en parte de este proceso me preocupa colaborar a alimentar esta situación.  
Sé por otra parte que si bien el futuro de un niño azul es muy pesimista, desde su propio punto de vista, tener la oportunidad de trabajar en una de esas fábricas es visto como una bendición. Una extraordinaria oportunidad. Que una disminución de los pedidos que les llegan desde los países del norte supone allí una tragedia absoluta.  
Sé que adoptar una posición individual tal vez pueda tranquilizar mi propia conciencia pero no añade ni quita nada al problema. Simplemente lo deja igual.

 

Que colaborar de alguna forma con gente que se implica directamente en el problema, probablemente sea tan imposible como intentar vaciar el mar con un cubo.
En definitiva confusión detrás de confusión y contradicción detrás de contradicción de un proceso imparable y del que todos y ninguno debemos ser responsables. 
Sin saber qué hacer me limito a considerar todo esto cada vez que veo una superoferta o un superprecio y ocasionalmente a intentar ayudar a la gente que se dedica a sacar cubos de agua del mar.
 
Porque al menos para el agua que está dentro del cubo, sé que será importante.
 

 

octubre 7, 2006

Puppet’s dream

Filed under: Pelis — tale0 @ 4:37 pm

EL SUEÑO DE LA MARIONETA


Hoy soñé que comprendía la razón por la que el despertador iba a terminar con mi sueño.

Hoy soñé que entendía el guión de la obra en la que llevaba toda la vida actuando.

Hoy soñé entender por qué se escribían las noticias.

Hoy soñé saber por qué pasaban las cosas.

Hoy soñé….


EL SUEÑO DE LA MARIONETA CONSISTE EN CREER QUE ES UNA PERSONA

Hoy soñé…..

¿Cómo ser John Malkovich?


¡Yo también quiero ser John Malkovich!

 

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